C O O K I E S ! para comérselas
¿Os habéis sentido alguna vez tan pequeños que tenéis la sensación de que en vuestro interior es imposible que quepan los órganos? Que si hay un lugar es para que el corazón se agigante, pero no es lo que necesitas en ese momento. No, todo lo contrario. No quieres sentir el dolor, ni esa agobiante sensación de que no puedes respirar. Lloras por no gritar, porque crees que si lo haces podrías romper incluso todo el cristal de tu alrededor, como si de una cantante de ópera se tratase. El cuerpo se tensa, y el cansancio enseguida apremia. Tus oídos siguen la canción más triste que puedes poner, la nariz sorbe los mocos, los ojos dejan caer las lágrimas y tus manos teclean a toda velocidad una entrada absurda en tu riconcito, sólo para ver si así mitiga el dolor. No funciona, hacedme caso.


Soy tan pequeña.

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Déjame un sueño