C O O K I E S ! para comérselas
Llevo semanas pensando en lo simples que somos las personas. Actuamos de formas extrañas para ocultar nuestros sentimientos, mentimos, intentamos mentirnos, y aún así nunca conseguimos engañar. ¿Tan difícil es mostrar sentimientos? Nos cuesta decir que algo nos hace daño, o que queremos sin reparos. En cambio, somos los primeros en lanzar una piedra con desagrado. En seguida llenamos nuestra boca de los defectos de otra persona, o de cuanto no nos gusta. Que poco sano ¿verdad?
Nos rasgamos las vestiduras y nos entra la vergüenza cuando vemos como dos amantes se dan amor en la noche, o en una película sale una escena un tanto obscena y estamos con más gente. Sin embargo a pocos veo cambiar de canal cuando sale una guerra, gente asesinada y destrucción, o actuar ante la agresividad en la calle. ¿No es nuestra autodestrucción esconder los placeres de la vida, y mirar impávidos las miserias? Eso si que es vergonzoso.

Hoy quiero hablar de otras cosas, sólo me hacía esa reflexión después de desvariar respecto al tema que os voy a contar. No es que tenga mucho que ver, es que yo hilo de forma asombrosa.
Confianza. Qué palabra tan grande, tanto que algunos no saben vivir con ella. Lealtad. Con cuanta facilidad se rompe.
En cualquier tipo de relación, no sólo amorosa sino de amistad, familiar o lo que sea, creo que esos dos sustantivos deben ser los adjetivos que marquen a las personas para llegar hacerlas verdaderos pilares. Casi todo el mundo suele decir, textualmente "yo soy leal y se puede confiar en mí" Con el tiempo he aprendido que esos suelen ser los primeros en traicionar.
¿Es muy complicado ser sincero? Decir lo que pienses, sientes o has hecho. ¿No es peor vivir sabiendo que una persona puede decir de ti que eres alguien en quien no se puede confiar y hace daño gratuitamente? Y si además no es una, sino unas cuantas... Pero es que además puedes decir que eres mentiroso. Sí, porque aún habiendo traicionado a la confianza que alguien te otorgó intentas crear una nube de humo. Una muy grande y que crea más dolor. Una nube en la que intentas negar lo que sabes que es verdad, sin importarte en que lugar dejas a otras personas. Sólo quieres quedar bien. ¿No comprendes que sólo conseguirás que ya no sean unas cuantas personas quienes digan la verdad sobre ti, sino un puñado más? Y para colmo, terminas haciendo creer que a quien han hecho daño es a ti. Ya no sólo eres desleal, mentiroso y descarado, sino que me atrevo a llamarte patético.
Hoy, te invito a que seas sincero, si no es con los demás por lo menos contigo mismo, porque puedes estar lleno de principios y moral, pero si son de esta calaña mejor lárgate.

¡Ufff! No sabéis que bien se queda una cuando suelta todo lo que tiene dentro. Ya que no puedo decírselo cara a cara, porque no es a mí a quien compete, que por lo menos en mi espacio pueda desahogarme. Para mí, para sacarlo de mi cabeza y no me queme en la lengua.

Me voy de vacaciones, sí, en Septiembre. Benidorm, y luego hasta Octubre Londres... Desde la ciudad británico creo que actualizaré más. Desde Benidorm, no, para que mentirnos. Nos leemos.

Porque te quiero. Siempre estaré a tu lado, porque yo me he pedido ser el bastón en el que debas apoyarte a lo largo de tu vida.

1 comentario:

  1. Una gran entrada, estoy de acuerdo con las 2 partes. sobretodo me gustó mucho la primera parte. es cierto que los humanos somos una especie demasiado extraña y parece que todo lo hacemos al revés...

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Déjame un sueño