C O O K I E S ! para comérselas
A mí me gustaría ser como una foto vieja, arrugada en blanco y negro. Una de esas antiguas imágenes que perduran en el tiempo. Rockera de cigarrillo en mano, y el último billete gastado en una botella de whisky, no sin antes haberlo acercado a mi fosa nasal para mal utilizarlo. Tal vez salir alado de Cobain, o Sid Vicious. Destrozados después de un concierto, viviendo a diez mil kilometros de la Tierra. Sí, me hubiese gustado vivir al límite y que nadie dijese nada, porque en ese momento nada era tan malo. Ser el tatuaje de un viejo loco seguidor, o la razón por la que un joven se acercó.
A mi me gustaría, pero no soy esa. Vivo en fotos que se ven en el ordenador, con todos los colores capturados bajo una cámara digital. Fumo, pero lo de rockera lo pasé hace tiempo, y soy mas de vodka. Gasto los billetes, pero mamá siempre tiene uno más para darme, y no los acerco tanto a mi rostro, los guardo en una cartera fea y destruída por no saber cuidarla. Lo más lejos que estuve de la Tierra fue cuando me eché a dormir, y vivir al límite sólo cuando subo en una montaña rusa. Soy yo quien se tatua cosas carentes de valor para los demás, y que marcan mi piel tanto como mi alma, y el último joven que se acercó se quedó paseando. Me contentaré teniendo a Sid y Kurt en mi estantería de CD's.

Esa es una de las cosas que me gustaría ser, porque si tengo que contar mi absurda fantasía basada en Orgullo y Prejuicio, el blog se caería de lo pasteloso que terminaría siendo.


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Déjame un sueño