C O O K I E S ! para comérselas
Para leer este relato deberíais escuchar Savin' Me de Nickelback. Podéis encontrar su traducción buscando en google, o youtube.
Solo decir que incluso yo estoy cansada de mí, estoy psicológicamente cansada.


Su historia era un viejo diario cansado de ser usado, tal vez un vinilo desafinado de tanto sonar o un vaso desbordado de penas ahogadas en lágrimas, seguramente era todo esto y un poco más.
Nunca le fue tan sencillo olvidar su historia hasta que apareció él. No venía subido en un corcel, y lo único azul que llevaba era aquel jersey. Ni tan siquiera era tan guapo como en sus sueños, y aún menos poseía todo lo que ella requería, pero aún así se detuvo a mirarlo. Sus ojos dieron paso a felicidad, las manos a cariño, y la sonrisa a amabilidad. Más tarde intento sentir un abrazo, y al verse estrechada incapaz de hacer otra cosa se detuvo a oír los latidos de su corazón. Eran pausados, rítmicos invitandola a dejarse embriagar. Sin duda todo y lo único que necesitaba era a él.
Derepente comenzó a sonar de nuevo la canción, se vio envuelta en lágrimas y escribiendo en el diario. Ella no estaba hecha para ser princesa de nadie, hacía tiempo que aceptaba que un ángel caído. El camino se hace caminando y su camino había sido tortuoso, transitando por los recovecos mas oscuros se encontró a sí misma. Pero eso no la hacía feliz, nunca lo había hecho y ahora menos que siempre. Se pasaba el día asintiendo o negando categóricamente, siempre o nunca.
Miró a lo lejos y sólo suspiró pensando en que tal vez el volvería a rescatarla y despertarla de la pesadilla que la sonreía todos los días.

2 comentarios:

  1. Me encanta Nickelback! y el teeexto! :)

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  2. Y si no vuelve ¿qué?
    a veces se está mejor sin el príncipe... sólo es cuestión del punto de como se vea.

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Déjame un sueño