C O O K I E S ! para comérselas
«Cuando naces lloras y el mundo ríe, vive de tal manera que, cuando mueras rías y el mundo te llore.»


Todo el mundo tenemos una historia, y lo que más miedo nos da es que el resto del mundo la olvide. Una vez oí decir a alguien que tuviera miedo de los vivos, y no de la muerte, ya que la segunda jamás podría evitarla.
Nosotros tenemos la oportunidad de escoger de que manera vivimos, no de que forma morimos, y negar que mañana podríamos no despertar es inútil. Deberíamos tener constantemente en nuestra cabeza que ese puede ser nuestro último segundo. Seguramente de esa manera nos dejaríamos llevar por nuestro corazón en más ocasiones. Nos pasamos pensando en el final de los caminos que escogemos, haciendo planes de futuro sin saber disfrutar del presente, del segundo que respiramos y sobrevivimos. O peor aún, reviviendo el pasado cuando es imposible arreglarlo o mejorarlo.
Nadie puede obligarnos a vivir de ninguna manera, unos deciden dedicarse al saber, otros a la vida loca, o que más da a que, cuando tú decides tu vida ese instante en el que das la última bocanada de aire podrás convertirlo en sonrisa. Serás plenamente feliz. Habrás hecho lo que has querido, y ya no hay lugar al arrepentimiento.
Solo intenta algo: que el camino este plagado de gente que llore tu muerte. Gente de verdad, que las duela pensar en ti. Suena cruel, pero la añoranza y melancolía únicamente es otra forma de amor, y es que el amor duele.
Gabriela siempre había sido una joven brillante. Un tanto solitaria y excéntrica, pero la mayor parte del tiempo con gente alrededor que la sonreía. Ella solía devolver las sonrisas, aunque a veces no lo hacía de la forma tradicional. A Gabriela nunca la enseñaron como se debía responder al cariño de las personas. Hubo muchos que lo intentaron, pero ella no quiso aprender, se veía suficientemente capacitada para aprender sola. Así que con frecuencia cuando la sonreían Gabriela terminaba haciendo daño. No lo hacia conscientemente, ni tan siquiera se paraba a pensar en como lo hacia. Se limitaba a intentarlo, fracasar, recoger sus cosas y encaminarse a la siguiente sonrisa. Pese a ello Gabriela solía llevar sonrisas enfrascadas en su memoria, esa gente que siempre la acompañaban aunque estuvieran lejos.
El camino de Gabriela era corto pero cuando miraba hacia atrás veía momentos intensos, felices y tristes. Algunos amaneceres la habían sorprendido bailando en la oscuridad de su soledad recordándolo hasta derrumbarse de cansancio. Ella era así, complicada y sencilla al mismo tiempo. Reía enjuagándose las lágrimas, y escuchaba canciones tristes para ponerse feliz. Si alguien intentase descifrarla se volvería loco, pero eso nunca pasaba. Quien tenía la curiosidad por saber quien era de verdad, más allá de su superficialidad de niña consentida, enseguida se veía lejos de ella. Gabriela nunca se dejaba conocer, no del todo. Podías saber que la gustaba, porqué suspiraba e incluso que la ponía histérica, pero jamás te contaría todos sus secretos. Ella es una de esos seres que se sienten terriblemente débiles y vulnerables cuando conoces todo. Además siempre sintió que no era nadie especial, y al saber su último secreto podrías descubrirlo y defraudarte. Y eso no la gustaba, ella intentaba que soñases alto sin pensar en que existiese caída. Que te imaginases a su lado eternamente, ella intentando sonreír y tu descifrando que se escondía detrás de esos ojos. Así que estaba acostumbrada a huir de las personas, dejándose caer en la taciturnidad. Porque sí, Gabriela era melancólica, triste y callada, pero es que también era graciosa, alegre y dicharachera.

El problema es que a veces que ella realmente es yo , con una capacidad nula para ser cariñosa y mostrar mis sentimientos. Con miedo a que alguien me conozca y pueda apretar mi cabeza y corazón como si de un cojín se tratase hasta hacerlo explotar. Huyendo de las personas por el hecho de llegar a despertar sentimientos en mí. Yo quiero, prometo que quiero, pero no me gusta hacerlo saber, y en muchas ocasiones cuando quiero demasiado intento sonreír, pero solo me sale una mueca dando vía libre al dolor propio y ajeno. ¿Y qué pasa? Que a Gabriela igual que a mí se nos da mejor dejar personas en el camino y olvidarlas, que dejar el orgullo a un lado y aceptar que nos equivocamos.


Seguramente ya la haya puesto, Swallowed in the sea - Coldplay.

Luxmy.
Carolina se enamora es la nueva obra de Federico Moccia (autor de A tres metros sobre el cielo, Tengo ganas de ti, Perdona si te llamo amor y otras) esta noche lo tendré entre mis manos. Ya os iré contando, yo estoy muy ilusionada. Como siempre mi romanticismo se va por el vater pero me deja leer historias y ver películas románticas. Intentaré ir poniendo por aquí como vivo el libro, seguro que me hace llorar. A veces es complicado entender el amor como los príncipes y princesas que aparecen en los libros, porque eso me impide ver lo bueno del amor real. Porque admitamoslo ni yo soy una princesa, ni existe príncipe. Aún no he visto a ningún chico que se ponga en la piel de Mr.Darcy o Step, y me temo que no tendré la suerte de que si hay alguno se cruce en mi camino. ¿Pido demasiado? Tal vez, pero es que yo soy una alienada.
Bueno, por lo menos podré ponerme en la piel de Carolina y enamorarme con ella, aunque por lo que he leído en Internet habrá mucho desamor. Sea como sea necesito una inyección de amor, urgentemente.
Aquí os dejo la portada y lo que se dice del libro en la página oficial de Federico Moccia

Carolina es una chica como las demás: quiere hacer más cosas de las que sus padres le permiten, su paga semanal nunca le alcanza para todo lo que le gustaría, quiere una moto para poder moverse con libertad y tiene la cabeza llena de ideas propias que nunca encajan con las de los adultos...

Alegre y optimista, su vida transcurre entre sus amigas, con las que comparte los días y los sueños, el instituto, los exámenes, las fiestas y la familia. Pronto llegarán los primeros besos, robados en la penumbra del portal, la música que suena siempre en el momento adecuado y cuya letra siempre parece contar su historia. ¿Y el amor? ¿Cómo es el amor verdadero? Cuando conoce a Massimiliano parece que la pregunta va a responderse al fin, pero lo que Carolina no sabe es que el amor también puede hacer mucho daño y que no está preparada para lo que va a ocurrir...

Carolina se enamora es un viaje a través de los sentimientos, es una historia sobre la emoción que se siente al encontrar el primer amor, sobre el dolor, sobre la primera desilusión, que llega sin avisar y te deja sin palabras, sobre la pérdida y sobre las múltiples e infinitas caras del amor.

Federico Moccia nos vuelve a sorprender con una historia cercana e inolvidable.
Cambios, ¡cambios! ¿Qué película es esa que dice "cuando una mujer cambia de peinado es que cambia de hombre"? No me acuerdo. Yo cambio el estilo, el skin, el nombre... y es que todo tiene su sentido. ¿He cambiado de hombre? Para hacerlo primero hay que tener uno, pero de igual forma no tiene nada que ver con eso.
El título dice "she give a little bit of attitude" y yo le voy a dar un pequeño cambio de actitud. Espero que el pesimismo se quede a un lado, el blanco y negro... ¡y venga la luz! los colores, la alegría y todas esas cosas que deberían hacernos feliz. Todo tiene sentido poético, será una inspiración verlo día a día, o eso espero.


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Daba igual como lo escribiese, gritase o dijera, últimamente era lo único en lo que pensaba. Amor. Y tras segundos planteándome la ausencia de ello me reía como una loca. Adolescente, mejor. ¿Desesperación? Quizá, impotencia tal vez, seguramente insatisfacción. Y otra vez al principio. Amor. ¿Los novios que tuve con diez años sirven? No, no sirven. Miré de nuevo al papel. Sólo había un nombre ahí escrito: David. ¿Y quién se acordaba ya de David? Porque yo no. Mis primeros cigarrillos con él. Los besos también. Y las únicas promesas de amor eterno que duraron unos cuantos meses.

Soy joven, ¿por qué necesito amor? Cada día puedo cambiar de amor. Consolarme a mi misma no era lo mejor. Debo ser optimista. Mierda para el optimismo. Moriría con setenta años rodeada de gatos que devorarían mi cadáver y un síndrome de Diógenes avanzado. Ningún amor que me echase de menos. ¿Y si toda mi familia y mis amigos muriesen antes que yo? Que vida tan triste.

Pienso en amor y sólo veo un desafortunado destino. ¿Quién fue el imbécil que dijo “el amor es bonito”? ¿Bonito? Yo sólo sufro de pánico cada vez que pienso en ello. Y no hablemos de esa sensación en el estómago tan molesta que se instala sin preguntarte si puede pasar. ¿Y la idiotez? Sí, eso es lo peor. La vida se ve mejor dicen. ¿Qué vida? Tienes que compartir todo, incluso tu tiempo. Dar explicaciones, sentirte nerviosa cuando no sabes que ocurre con la otra persona y tener discusiones para llegar al sexo más satisfactorio. El maldito que diseño tal locura debe estar riéndose ahora de todos nosotros en su lecho de muerte. La segunda vez que uno amor y muerte, si es que no es sano. No. No lo es.

Newton fue quien instauró la Ley, es fácil: acción > reacción, y por supuesto las reacciones no se han hecho esperar.
Estimulamos, la persona se percata y entonces tienes una contestación. Es una pena que las personas a veces sigamos tan al pie de la letra esta Ley. También deberíamos ser capaces de estimularnos sin hechos directos o palabras. Alguien tendría que parar a recapacitar en cuantos estímulos ha tenido a lo largo de los años, estímulos llamados sentimientos: amor, amistad, cariño entre muchos otros, para moverse por éstos. Sí, no siempre tienes que esperar que una persona haga algo para contestar. Tú sabes que es lo que necesita, ¿por qué esperar a que lo pida? La mayoría de las veces llegan demasiado tarde, y en estos casos el refrán "más vale tarde que nunca" no me sirve.
Yo seguiré aquí, esperando a que tú te decidas a ser valiente. Ellos y yo. Tal vez el problema, o la solución depende como se vea, es que tú ya no quieres ser valiente, no con nosotros.
Recuerda: acción - reacción, todo depende ti, yo ya te he dado todos los estímulos.


¡Hola! Oye, últimamente tengo más seguidores. Por lo menos en número, cuantos me lean es otra cosa. La cuestión es que yo me paso de vez en cuando por sus blogs(no todos, porque algunos no se cuales son) y si me gustan entro cada semana. Aunque me quedo en el anonimato, no por nada en especial, realmente todo se debe a que tengo la sensación de que si pincho en "seguir" quizá piensen que no los leo, simplemente lo hago por devolver la acción. Diré que no es así, y que en alguno comento. Bueno, yo os invito a todos a que dejéis por aquí comentario con la dirección y prometo pasarme. Si me gusta daré a "seguir" en algunos ya lo he hecho.

Bueno poco más puedo contaros en estos fríos días de invierno. Estoy pensando en cambiar el diseño del blog a uno más sencillo, pero mi ordenador se niega a ello. El pobre ya tiene siete años, y aún vive, puedo darme por satisfecha. Espero que todo vaya bien, o por lo menos normal.

Luxmy.
-¿Es justo?
-No lo sé, solo tú te conoces.
-Bueno, dime algo que sepas, ahora no me apetece pensar.
-Si hablo te haré pensar en lo que digo, y te recuerdo que no te apetece.
-A veces eres sumamente idiota.
-Pero me quieres mucho.
-Como la trucha al trucho.
-Haz un esfuerzo, me quieres más que ese Trucho y esa Trucha. Tal vez te cueste reconocerlo, a mi me costaría quererme, no soy nada fácil.
-Siguiendo con los símiles de peces esto parece una conversación de besugos.
-Perfecto. Así evitas pensar, de igual forma los besugos están sobrevalorados. Siempre me han gustado mas los verdeles. ¿Podemos decir que es una conversación de verdeles?
-Gracias.
-De nada. Solo diré que no es justo, pero ¿qué mas da? Sonríe, todo se verá mejor.
 
Hoy he recibido una llamada inesperada, extraña. Me ha hecho recordar que tenía esto totalmente abandonado. ¿A qué se debe? No tengo razones. Llamemoslo falta de inspiración, de escribir, o yo que se que. Creo que ha quedado claro que la dinámica que había cogido con el blog ha sido rechazada por mi misma totalmente. Así que volvemos al plan de siempre: yo despotricando de lo que me apetece.
No me hace feliz del todo. Estas últimas semanas he bloggeado bastante. Visitando muchos. He llegado a dos conclusiones: la primera es muchos blogs llenos de amor hasta decir basta, y la segunda mucha niña pija con ganas de enseñar lo guapa que es y de paso pone un texto. Creo que a mí me gustaría estar en el primer grupo, pero es literalmente imposible. He convertido esto en un lugar de paso para mis sentimientos, dudas y estupideces. De vez en cuando dejo mis relatos, muy pocas veces. Pero es que realmente ya no me quedan fuerzas para mentir. Así es como me siento cuando escribo. ¿Por qué? Porque soy incapaz de escribir sin un motor. Como habéis visto a lo largo de todo el blog sólo busco una cosa: el amor, y esa es mi verdadera musa. Recuerdo cuando estaba enamorada, sólo tenía que sentarme ante un ordenador y comenzar a teclear, que siempre me salía algo. Mejor o peor, pero algo. Por todo esto he llegado a lo que escribo ahora: egoblogs llenos de pesimismo.

Como buena noticia espero irme a Londres pronto con dos de mis amigas. Las únicas que me acompañan en todo en esta época. Iremos a arreglar el mundo, como cada sábado. A ver si nos sale todo bien, que ya nos toca. Respecto a las demás, stand by, como siempre. Pero ya se sabe, ojos que no ven corazón que no siente.


Hoy me apetece dejaros con dos vídeos.
El primero el ganador de un Globo de Oro como mejor actor, Colin Firth. Ha sido galardonado por su personaje en "El Discurso del Rey"
En esta película se pone en la piel de Jorge VI. Como dato curioso y porque a mi me gusta, no voy a negarlo, la actriz que interpreta a la Reina Madre es la misma que da vida a Bellatrix Lestrange (Harry Potter) Además es la esposa de Tim Burton.
Aquí os dejo el trailer.




El segundo es un vídeo de Adam G Sevani. Protagonista de la película Step Up 3 y también aparece en la 2. Si no las habéis visto y os gusta el baile, os recomiendo encarecidamente la tercera. Es espectacular de verdad. Lo prometo. Ver a este chico es inspirador.
También sale Chris Brown, que es el negro evidentemente, otro que baila genial, y te emociona.



Luxmy.
¿Alguien me puede explicar a que tanta frialdad?
Tras muchas conversaciones, y exposiciones en grupo me ha quedado claro que las personas somos mas estúpidas de lo que imaginaba. Como siempre hablaré criticando al género masulino, pero seguro que hay tías igual.
Estaba yo hablando con una amiga y me comentaba que un tío que había flirteado con ella por una red social, la borró inmediatamente después de decirle que no la interesaba tener nada sexual con él.
IMPACTADA, así me he quedado. ¿Dónde quedó eso de conocer a las personas, caerse bien, mantener conversaciones sin dobleces, lo bonito de la amistad? No tengo ni pajorela idea.
Mi sorpresa ha sido mayor al recordar el caso de otra amiga. Ella hablaba con un chico, y al ver que este intentaba avanzar hacia temas amorosos fue sincera con él: había otro. Desde ese día el chico no la ha vuelto hablar.
¿En que nos hemos convertido? Si no tenemos cancha para flirtear, para que los dos días hablando se conviertan en un polvo o cosas parecidas, borramos. Así de simple.
No sé si la rara soy yo, o simplemente son cosas que se van conociendo con la edad. Sea como sea a mi ni pizca de gracia.

Ahora me diréis, ¿tú nunca has dejado de hablar a ningún tío por qué no quería lo mismo que tú? Pues si os soy sincera sí. Pero ha sido después de conocer a la persona, y en los pocos casi inexistentes casos que he hecho esto ha sido porque yo era incapaz de separar mis sentimientos de la amistad.
Puse tiempo de por medio, y cuando he sido capaz de tener una amistad, o al menos un trato cordial he vuelto hablar. En definitiva, que no es lo mismo.

De verdad, cada día pierdo mas fe en la raza humana y sus conductas. Si alguien es capaz de entender estos comportamientos que me lo explique.
 
¡Feliz cumpleaños!
Te quiero.




¿Qué esperabas una entrada diciéndote lo maravilloso que eres? Eso ya te lo dice cada sonrisa que me robas.
Nunca imaginamos que ambos estuviéramos aquí, así, ahora.
¡Pichurrín buen día! Que te lo mereces.




Dicho esto solo comunicaros que ando algo ausente debido a que mi iPhone ha decidido romperse. La mayor parte de las entradas se escriben desde ahí, así que ya os podéis imaginar. Aún funciona, pero la pantalla está literalmente ajada. Como comprobáis el 2011 está siendo tan malo como ya predije que sería. Intentó escribir poco, porque con mi mala suerte yo capaz de romperme un dedo.

Me despido con un wakarumor: Gerard Piqué ha roto con su novia. Mujeres del mundo, tendríamos que estar contentas, pero no. Shakira lo ha dejado con su pareja. ¿Esto significa algo? Creo que la loba aulla con un tigre nuevo, he dicho.
No todos los recuerdos son oblitatoriamente malos
Si somos sinceros muchos de ellos son buenos.
Nos hacen sonreír al recordarlos, y querer revivirlos de nuevo.
Te paras unos instantes a pensar como fue.
Cierras los ojos y casi sientes que puedes estar allí.
Recuerdo la brisa marina. Era una playa larga. La más larga que he visto en mi vida.
Había mucha gente. Estaba abarrotada. Hombres mujeres y niños por todos lados.
Muchos reían. Los turistas miraban curiosos ese mundo nuevo. Aunque no eran muchos.
La mayor parte de la gente estaba en el mercado. Estaba allí mismo, sobre la arena.
Sin querer pienso en el niño que pocos minutos antes me había pedido agua.
Ni dinero, ni que comprase nada, sólo agua.
Nosotros llevábamos una botella de coca-cola. Sin pensármelo dos veces se la regalé.
El corazón se me estremeció al ver su sonrisa. Era blanca, radiante.
Lo había hecho feliz. Con que poco, pensé.
Volviendo al momento, vimos los caballos. Eran dos.
Les hizo gracia que yo subiera en uno. No era gratis, para nosotros tampoco mucho dinero.
Con el miedo que me caracteriza, y del que hice gala horas antes con los cocodrilos, me negué en rotundo. Mi madre reía. Los demás decidieron subir ellos.
Ahí estaba yo. Posando para una foto con dos. No eran mi familia, pero como si lo fueran.
Es curioso las relaciones tan fraternales que su cultura puede llegar a crear con gente que no es de su sangre. Yo hice lo mismo. Al finalizar el mes, para mí eran como mis primos.
Mis primos como mis hermanos.
Como regalo a todo ello, experiencia inolvidable e irrepetible. Un viaje lleno de reencuentros. Más bien de conocer a mi familia.
Descubrí que es la felicidad y el cariño.
Más tarde me tocó saber que es el dolor de añorar lo lejano.



*Chennai, India. Año 2007. Tengo muchas ganas de volver.
¿Realmente no hay ninguna forma de borrar los recuerdos? Noches, casi madrugada, como la de hoy me gustaría empezar cada día de cero. Se supone que vivir me enseña a no cometer el error de ayer, pero es que yo soy humana, y terca. Si veo una pared a cinco metros cogeré carrerilla para chocarme contra ella. Sólo me quedan dos salidas: matarme o intentarlo una y otra vez hasta superarlo. Bueno, esto cuando me pongo valiente. También a veces hago que no existe. Es casi más complicado. Cada día me despierto con mi voz interior gritando: ¡Sabes que estoy aquí! Por supuesto que lo sé, termino refunfuñando para mi misma.
Tengo miedo. Mucho. No quiero quedarme sola. Vale que tal vez sea una persona más solitaria de lo normal, pero es elección propia. Lo que no quiero es ser incapaz de encontrar a alguien que me quiera. Que dejen de existir todos. Si algo me ha enseñado el tener recuerdos es que no puedo vivir con la ausencia de las personas. Cuando pierdo a alguien sólo me pongo en mecanismo silencioso. Lo evito, no pienso, si digo muchas veces que al volver me estarán esperando quienes se fueron me lo creo, un poco, lo justo para sobrevivir al día. Aunque mañana me recuerde a mi misma que ese dolor está ahí. Entonces al llegar a casa, meterme en mi cama ya a altas horas de la noche lloro. No todos los días. Suele ser los días más bonitos de la semana. Es curioso. Cuanto más feliz es el día más añoro. Intento reprimir las lágrimas, es imposible, aún así persisto en ello. Cuando soy otra vez consciente de lo que ocurre un grito de rabia se ahoga en mi garganta. En seguida, y sin perder el tiempo muerdo la manta. Estoy llena de ira, no quiero que nadie me oiga llorar o gritar. Siento como una mano agarra fuertemente mi corazón. Lo aprieta, sin descanso. Las lágrimas no dejan de salir. Otro grito se acerca, no, no son gritos, son gruñidos. Sonidos de mi garganta. Tal vez es un grito muerto entre mis labios que se aprietan sellando mi boca. Tras el último desbocado ruido, callo. Ya estoy más serena. Mi respiración vuelve a ser pausada. El corazón está en su sitio. He vuelto a sobrevivir. Me acurruco conmigo misma. Esta noche dormiré tranquila.
No estoy preparada para perder a nadie. Ni en sentido literal ni figurado. Hasta el ser más trivial de mi vida para mi es importante. He cambiado tanto. Me recuerdo a mi misma como una persona fría. Ahora soy sólo sentimiento. Malos o buenos, a gusto del consumidor, pero sentimientos.

Como decía es complicado vivir con el ayer y a veces nos detenemos a pensar demasiado en él. Más de lo que deberíamos. Hoy quisiera ser una hoja en blanco que comienzo a escribir con letra pulcra. Para bien o para mal es imposible, tendré que quedarme con todos los recuerdos que quisiera poder enviar a la papelera de reciclaje, y una vez allí eliminarlos para siempre.
Diez cigarros después, una absurda tarde escuchando Electroviral me han hecho recordar una conversación:

¡Feliz Año! Oye, tú sólo quieres un polvo, yo necesito amor.
Teléfono colgado.

¿Se puede ser más imbécil? Seguramente sí.

¿bienvenido 2011?

¡Que no estaba muerta estaba de parranda! O al menos mis ganas de escribir. Dejemoslo en que Nochevieja me ha afectado de una forma extraña.
¡Feliz año a todos! Si, mas vale tarde que nunca. Espero que vuestros propósitos se cumplan en 2011. La entrada de año no ha podido ser más horrible. Esto abandonado, y en general todo yo. No sé que narices pasa por mi estúpida cabeza, ni por qué me engancho a castillos en el aire, pero soy así. No. No es sano lo que yo hago, o como ocurre todo. De verdad, como todo el 2011 sea así esto va a ser horrible. El paso de los días dirá, pero me parece que voy a sufrir un número de altibajos considerables. Como siempre, supongo. No me gusta este año. El 2011 no me transmite nada. El número no me gusta. Ya véis que mi positivismo está literalmente tirado a la basura.

Planteado esto os diré que a mi ya me parece demasiado usado el 2011, así que deberíamos ir ya directos al 2012. Vale no, pero es que realmente este nuevo año solo me ha traído (por ahora) mas cinismo, si esto es posible claro, respecto a los temas relacionados con el amor. Si a eso le añadimos una gran discusión y decepción de amigas, creo que este año ya me ha dado todo. Sí, porque la fiesta ya lo he vivido también.
No, de verdad. No se que me ocurre. Quizá sea los problemas con mis amigas, o tan solo la justa depresión post-nochevieja, pero siento que me voy ahogar de un momento a otro, y ya sabéis que en estos tiempos que corren los salvavidas se cotizan muy alto.
Estos días pasados ha habido mucho "Sexo en Nueva York" lo cual creo que me deprime más aún. Sí. Se supone que te anima, ves a mujeres triunfando, pero realmente detrás de todo se esconde una pena increíble. ¿Yo voy acabar así? Vale, ya sé que es una serie y que al final todo acaba bien, pero traslademoslo a una situación real-ficticia. ¿Me esconderé entre éxito, zapatos y sexo ocasional? Jamás llegaré a comprender esa búsqueda tan intensiva que tenemos la mujer a lo largo de toda nuestra vida sobre el amor. ¿Las mujeres funcionamos mejor si tenemos amor? Realmente es algo discutible, pero creo que sí. Nada nos importa tanto como las relaciones amorosas. Además siempre parece que si eso va bien todo mejora. Nos volvemos más positivas, y creemos que somos capaces de todo. ¿Por qué la amistad no nos da esa estabilidad? Quiero decir, tener una relación sana con amigos, siempre están ahí cuando los necesitas, te sonríen si quieres y te abrazan. Pero no es suficiente. Es extraño. Seguramente todo esto se pueda explicar de alguna forma biológica: las endorfinas. Pero me niego a creer que unicamente seamos esclavos de nuestras hormonas, genética, biología en general.

Ahora, una GRAN autocritica, que por desgracia creo que sufrimos todas las mujeres. Si sólo soy yo me sentiré subnormal perdida. ¿Por qué pasamos de un tío pero cuando luego es él quien pasa de nosotras de repente y por ciencia divina nos empieza a importar? Ahí ya es demasiado tarde. Ellos tienen el poder. Deciden que quieren, como y cuando. Tú solo puedes comerte todo tu orgullo y aceptar, o ponerte a llorar como una imbécil en tu habitación. Yo soy de las segundas. Si me tengo que tragar el orgullo que sea sola. Realmente no ha pasado nada relacionado con esto, simplemente hoy me han dicho "que ya no me interesas, que he encontrado a alguien más interesante que tú" y prometo, lo juro, que me da absolutamente igual, pero mi orgullo se ha sentido dañado. Un poco, casi nada, pero lo justo para recordarme que soy igual de idiota que siempre. Es que de verdad, que alguien ose insinuar que no soy interesante me revuelve las tripas. Puedo ser muchas cosas, pero "poco interesante" me niego aceptarlo. Vale que algunas veces soy simple. Que otras solo digo estupideces. Pero ¿poco interesante? Se me olvidaba que si pasas de alguien te mueves a la categoría "eres lo peor y no tienes nada bueno" De igual forma este pensamiento no me hace sentir mejor.


Para finalizar, ¿alguien me puede explicar esa moda (quien la siga me parece tonta no, lo siguiente) por tener las paletas separadas? Muy estilo Lara Stone.


Luxmy.