C O O K I E S ! para comérselas

no más mentiras

Por Nagammah L. martes, noviembre 23, 2010

Donde quedan los juguetes rotos. Las sonrisas muertas. Las promesas rotas. Los días felices que se volvieron amargos. El amor que siempre salió mal. Las ganas de vivir que se tornaron difíciles. Las noches que aullaste a la Luna pidiéndole calma y solo te invito a sufrir. Los momentos que ahogaste en alcohol, y después sobreviviste en la resaca. Los que te tumbaste en tu cama solo, y lloraste añorando a alguien. Los días grises que quisiste salir a vivir mas no pudiste. ¿Dónde quedan? Y que más da, nadie lo echa de menos...

Hoy, hoy tengo uno de esos días. No se cual exactamente, pero felizmente me iba ahogar mis penas en alcohol y mañana las mataba con resaca. Visto que no lo voy hacer porque entonces debería plantearme seriamente mi alcoholismo pues escribo. Sí, hoy esto es mi grito a la vida.
Todos nos hemos sentido mal, destrozados, con ganas de pegar un puñetazo en la mesa y que todo cambie. Unos son capaces de hacerlo, envidio a estos. La mayor parte seguimos hundiéndonos hasta llegar a un punto en el que no podemos caer más abajo, error, siempre se puede caer más bajo. Ya solo queda una ruta: subir hacia arriba, porque quedarse ahí abajo entre fantasmas y oscuridad no está permitido. Yo hoy creo que estoy en "error" aún puedo hundirme más y estoy tan segura de ello, que ni me preocupa.
¿Qué se puede decir cuando los naipes que habías colocado en el aire se caen uno a uno? La culpa sólo es tuya por creer en quien no debías, por saber que era una baraja que a ti no te tocaba, y te has empeñado en escogerla. Todos necesitamos ilusiones, y a veces sin darnos cuenta nos agarramos a cualquiera de ellas. Me tiemblan los brazos al escribir esto. No sé si tengo ganas de llorar, gritar o simplemente son nervios.
Cuando sabes la verdad te duele, y solo tienes dos opciones: que duela y superarlo, o que duela pero sigas prefiriendo la mentira. Hoy, por fin es el día en que a mi me duele y lo supero. Después de haber querido seguir con la mentira solo por necesidad, porque muchas veces es eso: necesidad. Ya es momento de olvidar todo. No tiene más importancia.
Vuelvo al mundo con una sonrisa, con una nueva herida, pero se que tendré mil heridas más. La vida es una batalla continúa en la que pierdes más veces de las que quieres, y menos de las que te hacen aprender.
Todo pasa, y con ello se nos olvida las piedras en las que tropezamos. Sólo espero que cuando todo vuelva a estar en su sitio a mi no se me olvide esto, para no caer otra vez.

Yo, hoy sólo puedo deciros... Que no sostengáis las mentiras porque os hagan felices. La realidad es que llegará a un punto en el que la verdad, esa que siempre has sabido y te has querido ocultar, saldrá. Porque la vida es así. Reconozco que es complicado decir que no a un dulce que tiene una pinta muy jugosa aunque sepas que está envenenado. Las apariencias engañan en todos los sentidos, para bien y para mal.
Ahora, os invito a sonreír... Porque si os perdéis siempre tendréis a esta envidiosa que vivirá con vosotros. De eso se trata esto ¿no? De vivir aunque te tires de un puente sin seguridad. Continuamente probamos a ver si hay cuerda o no. Que el dolor o el miedo a la caída no os impida jugar, porque para ganar tienes que arriesgarte.

¡Sonreír! Que las penas como llegan se van... Todo es cuestión de detalles.

Poppy, la niña envidiosa.

2 comentarios:

  1. Me mola mucho como escribes! te sigo! Un besito!:)

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  2. (cris) siempre las verdades saldrán... dimelo a mi hace dos años...
    está muy bien lux ;)

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Déjame un sueño