C O O K I E S ! para comérselas

formación águila

Por Drama Queen sábado, mayo 08, 2010 ,

Bueno, esto es una entrada especial o sentimental, o yo que se que... pero me apetece hacerla. Después de ver un vídeo y unas semanas geniales ¿qué mejor momento?

Recuerdo cuando no hace tanto me preguntaba que haría con mi vida con dieciocho años. Nunca me la imaginé así, y en muchos aspectos de mi vida seguramente ha sido una decepción, pero sigo mirando, e intentando encontrar mi camino. Un camino que se dibuja sin luces y con muchos sacrificios, pero eso es la vida ¿no? Durante este tiempo han pasado seguramente cientos de personas por mi vida. Amigos que dejé atrás, otros que pasaron a un segundo plano y algunos que me olvidaron a mí. Muchas personas importantes, desquiciadas, interesadas, agradables, voluntariosas, imbéciles... podría pasarme horas poniendo etiquetas y que a cada adjetivo en mi mente apareciese una persona o varias.
A lo largo de estos últimos seis años (por no remontarme un poco más atrás) me han decepcionado, lo he hecho yo, pero lo más importante he perdonado, me han perdonado y he querido a muchas de las personas que me han rodeado. Nunca he sido fácil en eso de las relaciones personales, soy muy recelosa, posesiva e indulgente. Y sin duda, puedo decir que mi mal carácter me ha hecho perder demasiadas cosas.
¿Pero qué más da? Me presento hoy aquí, con dieciocho años y cinco amigas que me acompañan casi a diario. Hay otros... pero ninguno me soporta tanto como vosotras. Puedo decir que os quiero, pero también reconoceré que hay momentos de no soportaros. A veces me siento una pieza de un puzzle de seis, que nunca debía haber encajado. Y quizá a la fuerza, con persevarancia y muchas peleas, para que mentir, las hemos encajado aunque sea a tortazos. Somos tan diferentes las unas de las otras, tenemos diferentes estilos de vida, principios e ideas. Ni tan siquiera estamos de acuerdo a la hora de reír. Pero quizá ese es el equilibrio entre todo el caos. Ser opuestas para crear algo en común. A veces, por no decir siempre, es complicado mantenernos sin una mala mirada, un mal comentario o una opinión fuera de lugar, pero al final os veo cada Sábado en el lugar de siempre, con los cotilleos de la última semana y con muchas ganas de pasar una noche juntas.

El futuro seguramente nos depare caminos desencontrados. Vamos creciendo y las prioridades en cada una van cambiando. Nuestro estilo y personalidad se va definiendo, y eso separándonos. Es ley de vida. Pero sé, que mientras podamos seguiremos dando golpes a esas piezas de puzzle. Además, a mí, siempre me quedará la esperanza de que cada verano, aunque estemos lejos, volveremos aquí, a este lugar del que tanto queremos salir y nos quejamos, nuestro pequeño pueblo que no sabemos apreciar en muchas de las ocasiones, el que nos ha visto crecer, reírnos, soñar y llorar. Y saldremos juntas, nos pondremos al día, y con los años nos presentaremos a nuestros novios, futuros maridos, a nuestras nuevas amigas y lo que sea que haya que presentar. Tendremos conversaciones tediosas sobre la falta de sexo que sufre R, el mundo tan complicado que se encontrará C en su trabajo, seguramente sobre los encuentros amorosos y escapadas románticas de O, o quizá como R sigue preguntándose por qué en su adolescencia fue fan de Tokio Hotel, aunque A nos dejará claro que ya no quiero oír hablar de niños, que suficiente tiene con los de todos los días. Y volver a empezar, desde el principio, tumbadas al sol, con el mundo por delante. No sólo serán nuestros veranos, ¿por qué para que existe Internet y el teléfono? Aunque estemos lejos, y los kilómetros se dispongan a separarnos espero, bueno, estoy segura que podré llamaros para oír el chiste más malo que hayáis oído en todo ese tiempo sin saber la una de la otra.

Por ahora, mientras el tiempo hace su trabajo de cerrar esta etapa de nuestra vida, quiero dedicaros mi tiempo y brindaros mi total amistad, pese a todo. Daros las gracias... muchas habéis pasado años conmigo y otras no me soportasteis, pero hemos llegado hasta aquí. Habéis estado en uno de los peores momentos de mi vida, y aunque nunca me he abierto a vosotras (borracha quizá) sé que estuvisteis ahí, para dar una sonrisa.


Dicho esto paso a lo que viene siendo el blog normal. Escribo en domingo otra vez, y decir que un fin de semana con sus más y sus menos... pero genial. Me he reído, aburrido y vuelvo a reír, así que, suficiente
El concierto de Estopa fue extraño, pero me divertí, y bailé, así que más no se puede pedir. Claro, que todo esto... como Camarón. Espero que te hiciera ilusión que te llamasemos en la noche para que vieras que nos acordábamos de ti. Y nos escuchases cantar para tus oídos, sólo para ti.
En general, sigo esperando que todo cambie. Pero ya sabemos que eso sólo es cosa mía.

Y ya para terminar, pongo la que para mí ha sido la canción del fin de semana (y no es Estopa) porque la hemos bailado un montón, y da vidilla. Me apetece escucharla, Sick of love - Rober Ramirez, a algunos os sonará del club del chiste. Espero que os guste.
Hoy me despido con una pequeña espinita, pero ya estoy estudiando como sacarla.

Poppy, la niña envidiosa.

2 comentarios:

  1. ohhqe bonito...^^ no hagas estas cosas qe me emociono =D

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  2. oooo.... que sentimental se pone a veces =)
    me ha gustado mucho ^.^ !!!

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